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Delito de usurpaci贸n inmobiliaria – m谩s conocido como ocupaci贸n

Delito De Usurpaci贸n Inmobiliaria – M谩s Conocido Como Ocupaci贸n

En ABOGA2聽somos especialistas en delitos patrimoniales, y entre ellos, somos expertos en delitos de usurpaci贸n. Muchas veces o铆mos hablar de la聽usurpaci贸n u ocupaci贸n ilegal de un inmueble聽o propiedad privada聽y siempre pensamos que se trata de un delito de allanamiento de morada.

Sin embargo cuando hablamos del delito de usurpaci贸n, contemplado en el art. 245 del C贸digo Penal, a diferencia del delito de allanamiento de morada, nos estamos refiriendo a aquellos supuestos en los que el derecho de propiedad o inmueble ocupado no constituye 鈥渕orada鈥, es decir, no es el lugar de residencia habitual del titular.

Con el delito de usurpaci贸n aludimos a la ocupaci贸n ilegal de un inmueble pero que no es la vivienda principal de su titular, ya sea utilizando para ello violencia o intimidaci贸n sobre las personas (245.1 CP), o bien sin llegar a hacer uso de estos medios, pero sin autorizaci贸n del titular o manteni茅ndose en la propiedad privada en contra de su voluntad (245.2 CP).

Evidentemente, cuando hay uso de violencia o intimidaci贸n siempre se acudir谩 a la v铆a penal. Sin embargo, cuando no se emplean estos medios, hay m谩s dudas sobre si nos encontramos ante聽 un delito de usurpaci贸n del art. 245.2 CP que deber铆a sancionarse penalmente, o si en cambio tendr铆amos que acudir a la v铆a civil.

Concretamente el art. 245.2 del CP dispone que:聽鈥渆l que ocupare, sin autorizaci贸n debida, un inmueble, vivienda o edificio ajenos que no constituyan morada, o se mantuviere en ellos contra la voluntad de su titular, ser谩 castigado con la pena de multa de tres a seis meses.鈥

Pues bien, sobre este delito te聽relatamos un caso de 茅xito que tuvimos en nuestro despacho ABOGA2, en el que logramos聽sacar ABSUELTO聽a nuestro cliente, a quien se le acusaba de un聽delito de usurpaci贸n聽del apartado segundo del art.245 del CP solicit谩ndose que se le impusiera una multa de cuatro meses con cuota diaria de cinco euros m谩s las costas del procedimiento.

Nuestro cliente fue acogido por un conocido en su casa, quien le hizo entrega de las llaves de la vivienda, del portal y del buz贸n, por lo que nada le hizo sospechar que aquel hombre no era el leg铆timo poseedor de la vivienda.

Sin embargo, un d铆a llega un se帽or a la casa y le comunica a nuestro defendido que la vivienda en realidad es propiedad de una entidad bancaria y es entonces cuando nuestro defendido decide contactar con el banco propietario para negociar un alquiler social, entreg谩ndole tanta聽 documentaci贸n como el propio banco le requiri贸.

Un a帽o m谩s tarde, la entidad bancaria acabo trasmitiendo la propiedad de la vivienda a otra empresa, pero nada se comunic贸 a nuestro cliente sobre el cambio de titularidad. Nueva titularidad de la que no pudo tener ning煤n conocimiento, ya que el nuevo propietario tampoco le requiri贸 nunca para que abandonase la vivienda.

Nuestros abogados usaron todos los medios de defensa posibles para conseguir que se absolviera a nuestro cliente.

Como alegaron nuestros abogados penalistas, el mero hecho de ocupar una vivienda que no sea morada careciendo de t铆tulo que legitime el uso de la misma no siempre puede considerarse delito de usurpaci贸n, sino que solo los ataques m谩s graves a la posesi贸n del titular deben ser sancionados penalmente.

Para que pueda hablarse de delito de usurpaci贸n聽es necesario que exista un谩nimo de morar聽por parte de quien la ocupa y de ejercer el derecho posesorio sobre el inmueble ocupado. Es decir, es necesario que no exista autorizaci贸n del titular o que habiendo sido requerido por el propietario a abandonar la vivienda el ocupante permaneciera en ella de forma permanente, continuada y estable.

En nuestro caso, desde ABOGA2, en contra de lo que pretend铆a el Ministerio Fiscal y la acusaci贸n particular, luchamos por demostrar que ese聽 谩nimo de morar no exist铆a por parte de nuestro cliente, ya que 茅l lo 煤nico que pens贸 es que se estaba聽 tramitando su solicitud de alquiler social, pues nunca se le dio una respuesta al respecto, ni se le comunico el cambio de propiedad, ni tampoco hubo requerimiento alguno por parte del nuevo propietario para el abandono y desalojo de la vivienda.

Nuestro cliente no solo se estableci贸 en la vivienda de forma pac铆fica, sin forzar ninguna puerta o cerradura o usar fuerza sobre las cosas, sino que nunca fue requerido para que abandonara el inmueble, e incluso mantuvo conversaciones con el que inicialmente era el propietario para negociar un alquiler social, lo que muestra que hab铆a pleno conocimiento de la entidad bancaria de su ocupaci贸n desde antes de su trasmisi贸n.

Finalmente聽el Juzgado de lo Penal acab贸 declarando absuelto a nuestro cliente,聽por considerar que no hab铆a existido dolo por su parte de ocupar la vivienda en contra del propietario. Pues incluso cuando nuestro defendido tuvo conocimiento del requerimiento de desalojo al iniciarse el procedimiento, decidi贸 voluntariamente abandonar la vivienda.

 

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