Gastos en custodia compartida: quién paga la pensión de alimentos, el gasto ordinario y el gasto extraordinario

Calculadora y papeles en escritorio para gastos en custodia compartida.

De todas las discusiones que se reabren años después de una sentencia, ninguna gana en frecuencia a la del dinero de los hijos. Y casi siempre por lo mismo, porque el convenio dijo “se repartirán al cincuenta por ciento” sin definir qué se repartía. Voy a explicarte, con lenguaje entendible, quién paga qué en un régimen de custodia compartida, dónde está la frontera entre gasto ordinario y extraordinario y cómo dejarlo cerrado para no volver al juzgado dentro de tres años.

Qué es la custodia compartida y cómo afecta al reparto de gastos

En qué consiste el régimen de custodia compartida

La custodia compartida es la modalidad de guarda en la que los dos progenitores repartís de forma equilibrada el tiempo de convivencia y las responsabilidades sobre los hijos. Participáis los dos en las decisiones y los dos en la cobertura de las necesidades del menor. Eso exige algo que conviene decir sin rodeos, y es una organización económica escrita desde el primer día. La corresponsabilidad sin contabilidad clara acaba en pleito.

Qué dice el convenio regulador sobre el pago de los gastos

El convenio es el documento donde se fija todo esto: qué gastos son ordinarios, cuáles extraordinarios, si procede pensión y en qué cuantía, y cómo contribuye cada uno según su capacidad económica. Ten en cuenta que una vez homologado por el juzgado deja de ser un pacto entre particulares y pasa a tener fuerza ejecutiva. Puedes ver cómo queda un documento bien terminado en este caso real de convenio regulador resuelto por nuestro despacho.

Diferencia entre guarda y custodia compartida y custodia exclusiva

La diferencia está en el reparto del tiempo y, por arrastre, en el del dinero. En la custodia exclusiva uno asume la convivencia habitual y el otro abona una pensión fijada judicialmente. En el régimen compartido cada progenitor sostiene los gastos ordinarios durante su periodo de convivencia y los extraordinarios se reparten según lo pactado o lo que disponga el juez. Es decir, cambia el mecanismo, no la obligación de mantener a los hijos.

Quién paga la pensión de alimentos en la custodia compartida

Es obligatorio pagar pensión si hay custodia compartida

Aquí está el malentendido más extendido de esta materia. Mucha gente da por hecho que el reparto igualitario del tiempo elimina la pensión, y no es así. Cuando existe una diferencia relevante de capacidad económica, el juzgado fija una pensión complementaria para que el nivel de vida del menor no dependa de en qué casa esté durmiendo esa semana. Aquí puedes ver desarrollado si hay que pagar pensión de alimentos en la custodia compartida.

Cómo se calcula la cuantía

Los tribunales cruzan los ingresos reales de cada uno, el tiempo efectivo de convivencia, los gastos fijos que cada hogar soporta y las necesidades concretas del menor. Existen tablas orientativas del Consejo General del Poder Judicial que sirven de referencia, y puedes consultar cómo funciona la tabla de pensión alimenticia en España, aunque conviene saber que orientan y no vinculan. El juez se aparta de ellas cuando el caso lo pide.

Qué ocurre si un progenitor tiene mayor capacidad económica

Pues bien, es entonces cuando aparece la pensión complementaria dentro del régimen compartido. No se trata de compensar a nadie ni de castigar el éxito profesional, se trata de que el niño no viva como hijo de una familia acomodada una semana y de otra distinta la siguiente. Hace tiempo tuve una consulta de un directivo del sector asegurador que ingresaba doscientos veinte mil euros anuales, con custodia compartida sobre dos hijos y una ex mujer con un sueldo de treinta mil. Se negaba a abonar los cuatrocientos euros mensuales que se le habían fijado porque, decía, “si el tiempo es mitad y mitad, el dinero también”. Pese a que le insistí en que cumpliera mientras discutíamos la cuantía por la vía adecuada, no lo entendió. Acumuló catorce mensualidades, le ejecutaron la sentencia con embargo de nómina y el procedimiento de modificación que planteaba después arrancó con ese antecedente en el expediente. Resumen: el impago nunca es un argumento, siempre es una prueba en tu contra.

Qué diferencia hay entre gasto ordinario y gasto extraordinario

Qué se considera gasto ordinario

Los ordinarios son los previsibles y recurrentes: alimentación, vivienda, ropa, calzado, transporte, educación básica, material escolar del curso y gastos sanitarios habituales. Entran dentro de la pensión o se distribuyen según el tiempo de convivencia. Son los que puedes presupuestar en enero para todo el año. Si tienes dudas sobre el alcance exacto, aquí tienes qué incluye la pensión de alimentos.

Qué se considera gasto extraordinario

El extraordinario es el imprevisible o no recurrente: una intervención quirúrgica, una ortodoncia, un tratamiento sicológico prolongado, un viaje de estudios, un curso de idiomas en el extranjero. No está cubierto por la pensión ordinaria y exige acuerdo previo entre los dos o, si no lo hay, resolución judicial. Escribe en el convenio qué entra en cada categoría, en qué porcentaje se reparte, con cuánta antelación hay que comunicarlo y qué ocurre si el otro no responde en plazo. Esa cláusula sola evita más pleitos que el resto del documento junto.

Cómo se abonan los gastos fijos mensuales

Lo habitual es abonarlos en proporción a la capacidad económica de cada uno, mediante domiciliación directa de cada concepto o a través de una cuenta común alimentada por los dos. La segunda fórmula aporta transparencia, porque los dos veis los movimientos y nadie tiene que justificar en qué se gastó el dinero del mes pasado.

Cómo se reparten los gastos extraordinarios entre los progenitores

Quién decide si un gasto es necesario o no necesario

Esta distinción es la que más discusiones genera. Los extraordinarios necesarios, como una operación urgente o un tratamiento prescrito por un facultativo, se asumen por los dos sin necesidad de acuerdo previo, precisamente porque no admiten espera. Los no necesarios, como actividades de ocio o clases no imprescindibles, exigen el consentimiento del otro antes de contratarlos. Ten en cuenta que quien contrata sin avisar asume el riesgo de pagarlo entero, por muy razonable que le pareciera el gasto.

Qué pasa si un progenitor no quiere abonarlos

Si se niega, puedes reclamar su parte por la vía de la ejecución de sentencia por impago. El juzgado examinará si el gasto era realmente necesario, si se comunicó en forma y si se ajustaba a las necesidades del menor, y podrá condenarle al pago con sus intereses. Conserva siempre la factura, el justificante médico o la prescripción y la comunicación que le enviaste. Sin ese triángulo documental la reclamación se complica mucho.

Se pueden incluir los gastos escolares como extraordinarios

Depende de su naturaleza. La matrícula anual y el material básico del curso se consideran ordinarios porque son previsibles y se repiten cada septiembre. Un viaje de fin de curso, un campamento de inmersión lingüística o unas clases de apoyo sobrevenidas suelen calificarse como extraordinarios, sobre todo si no estaban contemplados en el convenio. Lo sensato es cerrar esa lista por escrito en lugar de fiarlo a la interpretación futura de dos personas que ya no se hablan.

Cómo se organizan los alimentos cuando ambos progenitores conviven con los hijos

Cada progenitor cubre los gastos ordinarios durante su periodo

Es el sistema más extendido y el más simple de gestionar. Cada uno sostiene la vida diaria del menor durante sus semanas, lo que refuerza la autonomía de cada hogar y elimina la contabilidad cruzada de la compra semanal. Funciona bien mientras las dos economías sean comparables, y se resiente en cuanto dejan de serlo.

Es necesaria una cuenta común

No es obligatoria, pero yo siempre recomiendo abrirla. Los dos ingresáis una cantidad mensual fija, de ahí salen colegio, actividades, ropa de temporada y extraordinarios pactados, y cualquiera puede consultar los movimientos. Evita la sensación, casi siempre injusta y siempre corrosiva, de que el otro no está aportando lo que dijo.

Qué papel juegan los abogados de familia

Un traje a medida y uno de percha se distinguen en cuanto te los pones, y con los convenios pasa exactamente igual. Un abogado matrimonialista con oficio anticipa los conflictos que aún no existen, cierra las definiciones ambiguas y diseña el mecanismo de resolución de discrepancias antes de que haga falta. Ese trabajo se paga una vez y ahorra años de procedimientos.

Relación entre la pensión compensatoria y la pensión de alimentos

Se puede solicitar pensión compensatoria además de la alimenticia

Se puede, porque responden a cosas distintas. La pensión de alimentos cubre las necesidades de los hijos y la “pensión compensatoria” corrige el desequilibrio económico que la ruptura provoca en uno de los cónyuges respecto a la posición que tenía durante el matrimonio. Son compatibles y se calculan por separado. Aquí puedes ver un supuesto particular, el de si cabe pedir la pensión compensatoria siendo pareja de hecho.

Cómo influye la capacidad económica en ambas pensiones

Es determinante en las dos, aunque se mide de forma diferente. Para los alimentos se atiende a los ingresos y a las necesidades del menor. Para la compensatoria se atiende al desequilibrio, a su causa, a la duración del matrimonio, a la dedicación a la familia y a las expectativas profesionales perdidas por esa dedicación. Los tribunales examinan ingresos, patrimonio y cargas de cada parte antes de fijar cualquiera de las dos.

Qué establece el derecho de familia sobre su compatibilidad

La compatibilidad está plenamente reconocida siempre que cada pensión responda a su propia causa. Y ninguna de las dos es eterna, porque tanto la cuantía de los alimentos como la vigencia de la compensatoria pueden revisarse mediante una modificación de medidas cuando cambian de forma sustancial las circunstancias que las justificaron. Recuerda que de lo que hagas ahora dependerán muchos años de tu vida y de la de tus hijos.

Si necesitas nuestros servicios estaremos encantados de poder atenderte ya que trabajamos en todo el territorio nacional.

Abogado Jesús Ángel Lorenzo Gonzalez
Abogado ICAM 70.378 y Socio Director en  | Sobre mí |  Más artículos
Jesús Ángel Lorenzo González es un abogado con más de 20 años de experiencia, especializado en derecho de familia y violencia de género.
Es fundador y socio director del despacho ABOGA2 en Madrid y otros sucursales.
Colaborador en Universidades y medios de comunicación como experto legal.