Divorcio y separación

Cese efectivo de la convivencia

Momento en que los cónyuges dejan realmente de hacer vida en común. Desde la Ley 15/2005 ya no es requisito para divorciarse, pero sigue siendo determinante para los gananciales, los derechos sucesorios y la pensión compensatoria.

¿Qué significa cese efectivo de la convivencia?

«Cese efectivo de la convivencia». Dicho en lenguaje entendible, es el día en que se rompe de verdad la vida en común: dejáis de compartir domicilio, economía y proyecto conyugal. Suele ir acompañado de que uno se marche de la vivienda, aunque no siempre, porque hay parejas que siguen bajo el mismo techo sin ninguna vida en común.

Antes de la Ley 15/2005 este dato era decisivo. Para divorciarse había que alegar una causa y acreditar un periodo previo de separación legal o de cese de la convivencia. Eso desapareció. Hoy basta con que hayan pasado tres meses desde la boda y con que lo pida uno solo de los cónyuges, sin justificar el motivo ni probar que ya no convivís. Ten en cuenta que ese plazo ni siquiera se exige cuando existe riesgo para la vida, la integridad o la libertad de quien demanda o de los hijos.

Pues bien, que ya no sea requisito para divorciarse no significa que dé igual. La fecha del cese decide cuestiones muy concretas: permite pedir la disolución judicial de la sociedad de gananciales cuando lleváis más de un año separados de hecho, hace que quien esté separado de hecho pierda lo que la ley reserva al cónyuge viudo en la herencia —el usufructo viudal y el derecho a heredar cuando no hay testamento— y sirve de referencia para valorar el desequilibrio económico en el que se apoya la pensión compensatoria.

Es decir, esa fecha se convierte en prueba. Recuerda dejar rastro: empadronamiento, contrato de alquiler, cambio de domicilio fiscal, cuentas separadas, mensajes o testigos. Poder situarla con exactitud podrá valer mucho dinero en una liquidación de gananciales.

Regulación legal

Ejemplo práctico

Caso ilustrativo

Hace tiempo tuve una consulta de un matrimonio en gananciales que dejó de convivir en marzo: uno se trasladó a otra vivienda y se empadronó allí, y las cuentas se separaron. Dos años después presentaron la demanda de divorcio y discutían qué ocurría con los 160.000 euros ahorrados en ese tiempo y con unas participaciones sociales suscritas después. La sociedad de gananciales no se disuelve sola por dejar de convivir, pero la fecha del cese, acreditada con el empadronamiento y los movimientos bancarios, resultó decisiva en la discusión.

Preguntas frecuentes

¿Hay que llevar un tiempo separados para poder divorciarse?

No. Desde la Ley 15/2005 no se exige ni causa ni un periodo previo de separación. Solo tendrán que haber pasado tres meses desde la celebración del matrimonio, y ni siquiera eso si hay riesgo para la vida, la integridad o la libertad de quien presenta la demanda o de los hijos.

¿Se puede cesar la convivencia viviendo en la misma casa?

Sí, y ocurre a menudo por motivos económicos. Lo relevante no es compartir techo, sino que haya desaparecido la vida en común: economías separadas, habitaciones distintas, ausencia de proyecto conyugal. Ten en cuenta que probarlo es más difícil, aunque es posible con documentación y testigos.

¿Desde cuándo dejan de ser gananciales mis ingresos?

La sociedad de gananciales no se disuelve automáticamente por dejar de convivir. Podrás pedir su disolución judicial si lleváis más de un año separados de hecho, o firmar ante notario unas capitulaciones matrimoniales para pasar a separación de bienes. Recuerda que sin eso la discusión sobre qué entra en el reparto se resuelve caso por caso.

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Esta ficha tiene finalidad exclusivamente divulgativa y no constituye asesoramiento jurídico. La aplicación de cada concepto depende de las circunstancias del caso y de la normativa foral o autonómica que resulte aplicable. Consulte con un abogado antes de tomar cualquier decisión.

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