Alimentos y pensiones

Actualización de la pensión de alimentos

Revisión automática y periódica del importe de la pensión de alimentos, normalmente cada año y conforme al IPC, para que no pierda valor con el tiempo. No exige ir al juzgado: se aplica sola si la sentencia o el convenio la prevén.

¿Qué significa actualización de la pensión de alimentos?

«Actualización de la pensión». Dicho en lenguaje entendible, es el mecanismo que mantiene el poder adquisitivo de lo que se cobra. La sentencia o el convenio incluyen una cláusula que ordena revisar el importe cada año conforme a un índice, casi siempre el Índice de Precios de Consumo que publica el Instituto Nacional de Estadística.

Es automática. No hace falta pedir nada al juzgado ni firmar nada nuevo: llegada la fecha pactada, quien paga debe aplicar el porcentaje y ajustar el recibo. Si no lo hace, la diferencia se acumula como deuda y podrás reclamarla por la vía de ejecución.

Pues bien, no es lo mismo actualizar que modificar, aunque se confundan a diario. La actualización solo corrige la inflación, es decir, mueve la cifra según el índice y nada más. La modificación cambia la pensión de verdad, al alza o a la baja, y exige demostrar que han variado sustancialmente las circunstancias: pérdida de empleo, ingresos nuevos, un hijo que se independiza o necesidades sobrevenidas.

Hay detalles que dan problemas. Si el convenio no fija fecha, suele tomarse como referencia la de la sentencia. El tratamiento de un IPC negativo dependerá de cómo esté redactada la cláusula, y las diferencias no reclamadas prescriben a los cinco años, como cualquier pensión alimenticia vencida, tres años si se aplica el derecho civil catalán.

Recuerda revisar cómo está redactada tu cláusula. Ten en cuenta que una que diga solo «se actualizará anualmente», sin índice ni fecha concreta, genera más pleitos de los que ahorra.

Regulación legal

Ejemplo práctico

Caso ilustrativo

Hace tiempo revisé una sentencia de 2021 que fijaba 900 euros mensuales por dos hijos y ordenaba actualizar cada 1 de enero conforme al IPC del año anterior. Ese índice fue del 6,5 %, así que la pensión pasó a 958,50 euros sin necesidad de acudir al juzgado. Quien pagaba siguió ingresando 900 euros y acumuló 58,50 euros de deuda cada mes, algo más de 700 euros en un año.

Preguntas frecuentes

¿Tengo que pedir la actualización en el juzgado?

No. Si la sentencia o el convenio incluyen la cláusula, la actualización opera sola en la fecha pactada. Solo tendrás que acudir al juzgado si el obligado se niega a aplicarla: entonces se reclaman las diferencias por la vía de la ejecución.

¿Qué pasa si mi sentencia no dice nada sobre actualizar?

La pensión se queda congelada en la cifra fijada. La vía para corregirlo no es la actualización, sino una demanda de modificación de medidas en la que acredites que las circunstancias han cambiado de forma sustancial desde entonces.

¿Puedo reclamar las actualizaciones de años atrás?

Sí, pero con límite. En Derecho común las pensiones alimenticias vencidas prescriben a los cinco años, según el artículo 1966 del Código Civil, así que lo anterior a ese plazo es muy difícil de recuperar. Si tu caso se rige por el derecho civil catalán el plazo es más corto, tres años (artículo 121-21 del Código Civil de Cataluña). Recuerda revisar los recibos y reclamar cuanto antes.

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Esta ficha tiene finalidad exclusivamente divulgativa y no constituye asesoramiento jurídico. La aplicación de cada concepto depende de las circunstancias del caso y de la normativa foral o autonómica que resulte aplicable. Consulte con un abogado antes de tomar cualquier decisión.

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