Despido improcedente

ABOGA2 - Abogados despido improcedente - Es probable que todos conozcamos a alguien cercano o que nosotros mismos nos hayamos tenido que enfrentar a una situación tan desagradable como es un despido. Por eso, en estos casos es importante conocer nuestros derechos.

Si te han despedido de tu trabajo y consideras que no debía haber ocurrido, no te preocupes porque quizás estés ante un despido improcedente. En ABOGA2 contamos con Abogados Laboralistas en Madrid que te ayudarán a reclamar judicialmente el despido para defender tus derechos en este tipo de situaciones.

En este post, nuestros abogados en Madrid te explicaran qué es un despido improcedente, cuando es despido improcedente, como calcular el despido improcedente y cómo actuar ante este tipo de despidos para conseguir la indemnización que te corresponde.

Despidos

¿Qué tipos de despido existen?

Cuando una empresa decide echar o poner cese a una relación laboral puede hacerlo por distintas causas. Así, la extinción del contrato de trabajo puede ser de dos tipos:

Despido objetivo

Este tipo de despido requiere un preaviso de 15 días de antelación, por escrito, especificando en la carta de despido alguna de las siguientes causas que justifiquen el despido:

  • Causas económicas, técnicas, organizativas o de producción de la empresa que obligan a amortizar el puesto de trabajo.
  • Ineptitud del trabajador conocida o sobrevenida después de su colocación efectiva en la empresa.
  • Falta de adaptación del trabajador a las modificaciones técnicas llevadas a cabo en su puesto de trabajo.
  • Faltas de asistencia al trabajo, aun justificadas pero intermitentes.

En caso de despido objetivo, el trabajador despedido tendrá derecho a una indemnización igual a 20 días de salario por cada año trabajado, con un máximo de 12 mensualidades

Despido disciplinario

El despido disciplinario no requiere preaviso por parte de la empresa, ni da derecho a indemnización, ya que la destitución se fundamenta en un incumplimiento grave y culpable del trabajador, es decir: 

  • Faltas de asistencia o retrasos repetidos e injustificados
  • Indisciplina o desobediencia grave e injustificada del trabajador
  • Ofensas verbales o físicas del trabajador al empresario, a otros trabajadores o sus familiares.
  • Embriaguez o toxicomanía habitual con repercusión en el trabajo
  • Trasgresión de la buena fe contractual o abuso de confianza en el desempeño del trabajo
  • Acoso por razones raciales o étnicas, de religión o convicciones, discapacidad, edad u orientación sexual, o acoso sexual al empresario u otros trabajadores.
  • Disminución continua o voluntaria del trabajador en su rendimiento del trabajo.

¿Cuáles son los efectos del despido?

Como veíamos el despido solo puede ser de dos tipos – objetivo o disciplinario-, dando derecho a indemnización únicamente el despido por causas objetivas.

En cualquier caso, el trabajador tendrá derecho al “finiquito”, es decir, a recibir las cantidades generadas que no le han sido abonadas por la empresa, correspondientes normalmente a la parte proporcional de vacaciones y pagas extraordinarias.

Ahora bien, cosa distinta es que el trabajador ejerza su derecho a impugnar el despido ante los tribunales durante los 20 días siguientes, en cuyo caso el Juez de lo Social podrá declarar el despido:

  • Procedente: el juez considera que la empresa ha realizado el despido correctamente y con justa causa, por lo que se mantendría el despido con la correspondiente indemnización si procede por despido objetivo.
  • Nulo: cuando el juez estime que el despido se ha llevado a cabo por motivos discriminatorios por razón de sexo, edad o raza, vulnerando los derechos fundamentales o libertades públicas del trabajador, o cualquier derecho relativo a la maternidad, conciliación de la vida familiar y laboral, etc. En cuyo caso el empresario está obligado a readmitir al trabajador y abonar el salario correspondiente al tiempo del litigio.
  • Improcedente: si el juez considera que el despido incurre en alguna de las causas para determinar la improcedencia. En tal caso, el empleador podrá optar por la readmisión o el abono de la respectiva indemnización.

¿Qué es un despido improcedente?

El despido improcedente se define como la rescisión unilateral del empleador del contrato de trabajo que le vincula con el trabajador, sin cumplir los requisitos legalmente establecidos o prescindiendo de motivo o justa causa.

La improcedencia del despido debe declararse por el Juez social, una vez impugnado el mismo por el trabajador ante el orden social a fin de evitar posibles abusos del empresario.

No obstante, el propio empleador podrá reconocer la improcedencia del despido en la carta de despido improcedente, sin necesidad de preaviso  de 15 días pero abonando junto a ella la correspondiente indemnización por despido improcedente.

¿Cuáles son las causas del despido es improcedente?

El Estatuto de Trabajo establece los motivos y requisitos para que el empresario pueda proceder a la extinción del contrato. Sin embargo, la decisión del empleador no siempre cumple con estos requisitos, en cuyo caso el despido será considerado improcedente.

Las causas por las que un despido puede ser declarado improcedente son:

El empleador no cumple los requisitos formales legales requeridos

Cada tipo de despido tiene unas características y un procedimiento a seguir. Pero en todo caso, para que el despido no sea improcedente la empresa deberá cumplir con:

  • La entrega de la carta de despido al trabajador: en ella se deberá indicar por escrito si el despido es objetivo (con 15 días de antelación), disciplinario o a causa de un ere; la causa que lo justifica y la fecha en que se haga efectivo el despido.

Para poder impugnar el despido posteriormente, es necesario que el trabajador al firmar el despido añada a su firma un “no conforme”.

  • La entrega de la indemnización correspondiente: junto con la carta de despido deberá abonarse, por cheque o trasferencia bancaria, la indemnización que proceda por despido objetivo o despido improcedente, correctamente calculada.
  • La entrega del finiquito: en todo caso, cualquiera que sea el tipo de despido, procedente o improcedente, el empleador deberá abonar la cantidad que resulta de la liquidación de la parte proporcional de las vacaciones o pagas pendientes.

El empleador no prueba la gravedad de las razones o motivos que justifican el despido

Cuando las causas indicadas en la carta de despido no sean ciertas o no revistan gravedad suficiente para justificar el despido.

¿Cuáles son las consecuencias del despido improcedente?

Cuando el despido sea declarado improcedente, el empleador en el plazo de 5 días desde la notificación de la sentencia deberá optar entre una de las dos siguientes opciones:

  1. Readmitir al empleado en su puesto de trabajo: deberá ser readmitido en las mismas condiciones laborales, conservando la antigüedad y derechos que tenía antes de ser despedido y el empresario deberá abonarle los “salarios de tramitación”, es decir, el salario proporcional a los días desde que fue despedido de forma improcedente (o el juez dicta la improcedencia del despido) hasta el momento de su readmisión.

El empresario deberá comunicarlo en el plazo de 10 días y en el caso de que el empleado durante ese tiempo hubiera encontrado un nuevo trabajo, solo deberá remunerarle el periodo de tiempo durante el que estuvo en paro.

  1. Indemnizar al empleado: el empresario puede negarse a readmitir al empleado pagándole la indemnización correspondiente, salvo que el despedido fuera un representante legal de los trabajadores o un delegado sindical, en cuyo caso, la elección corresponderá al propio empleado.

Si en el plazo de 5 días el empresario no optara por ninguna de las opciones, se entenderá que opta por la readmisión del trabajador.

Despido improcedente

¿Cómo se calcula la indemnización por despido improcedente?

La indemnización por despido improcedente es igual a 45 días de salario por año trabajado, con un máximo de 42 mensualidades (hasta la Reforma Laboral del 12 de febrero de 2012) y de 33 días de salario por año de servicio (a partir de la Reforma), prorrateándose por meses los periodos de tiempo inferiores a un año.

En consecuencia la cuantía de la indemnización va a depender de dos factores:

  1. El salario del trabajador: el importe total que el trabajador cobra anualmente (salario bruto anual)
  2. La antigüedad en la empresa: el número de meses que el trabajador ha permanecido en la empresa.

Sin embargo, el cálculo de la indemnización no siempre es sencillo, sobre todo cuando el trabajador ha permanecido en la empresa desde antes de la Reforma Laboral hasta un tiempo posterior a la misma.

Para calcular la indemnización deberemos seguir tres pasos:

Calcular el “salario-día”: se sumarán los salarios brutos de los últimos 12 meses incluyendo las pagas extras si no se tienen prorrateadas, con lo que obtendremos el salario bruto anual.

El salario bruto anual se dividirá entre 12 meses, obteniendo el salario bruto medio mensual, y este entre 30 días para obtener el salario bruto medio diario.

2º. Calcular el total de años trabajados y días a indemnizar: se contarán los meses que el trabajador ha trabajado en la empresa, teniendo en cuenta que bastará con que trabaje un día del mes para que se cuente como mes entero trabajado.

3º. Aplicar la indemnización correspondiente: se multiplicará el tipo de indemnización (de 33 días o 45 días por año) a aplicar por el salario medio diario y los años trabajados.

Para verlo más claro pongamos un ejemplo:

Imaginemos un trabajador que empieza a trabajar en una empresa el 2 de enero de 2017 y es despedido el 20 de enero de 2019 y cobra durante los últimos 12 meses un salario bruto de 1.200 euros mensuales con dos pagas extras de 1.000 euros.

  • Salario bruto anual será: 1.200 euros x 12 + 2.000 euros = 16.400 euros/ año
  • Salario bruto mensual será: 26.400 euros /12 meses = 1.366,67 euros/ mes
  • Salario bruto diario será: 1.366,67 euros /30 días =45,56 euros/ día

El tiempo trabajado en la empresa es de 12 meses durante el 2011; 12 meses durante el 2012 y un mes durante el 2013, es decir, un total de 2 años y un mes, lo que equivale a 760 días (teniendo en cuenta que un año tiene 365 días).

Dado que el contrato es posterior a la Reforma de 2012, la indemnización a aplicar será de 33 días de salario por año:

(760 días de antigüedad x 33 días de salario) / 365 días = 68,71 días indemnizables.

68,71 días x 45,56 euros/día = 3.130,12 euros.

¿Qué hacer ante un despido improcedente?

Si llega el caso en que te echan de tu trabajo y consideras que no deberías haber sido despedido, no te preocupes porque no está todo perdido. Es posible que el despido pueda ser declarado improcedente.

Para conseguir que se declare la improcedencia deberás seguir los siguientes pasos:

1º) Expresar la disconformidad con el despido: Cuando te deben la carta de despido, deberás firmarla añadiendo junto a tu firma un “no conforme”, ya que esto te habilitará para futuras reclamaciones legales.

2º) Impugnar el despido: Como empleado deberás impugnar el despido en el plazo de 20 días hábiles desde la fecha de efectos de tu despido.

3º) Papeleta de conciliación: Serás citado junto con el empresario a un “acto de conciliación” para intentar llegar previamente a un acuerdo. En él el empresario podrá reconocer la improcedencia del despido y abonarte la indemnización por despido improcedente.

4º) Vía judicial: Si no llegaras a un acuerdo con el empresario, deberás presentar un modelo de demanda ante los tribunales del orden social, que serán quienes tras la celebración del juicio laboral se pronuncien sobre la procedencia o no del despido.

¿Existe derecho a paro tras un despido improcedente?

Efectivamente, el trabajador que es despedido de forma improcedente, siempre que el empresario no haya optado por readmitirle, queda en situación legal de desempleo, y por tanto, tiene derecho a percibir el subsidio por desempleo.

En nuestro despacho ABOGA2 contamos con abogados laboralistas que te ayudarán a conseguir que se declare la improcedencia de tu despido, cuando no se hayan cumplido con las formalidades legales requeridas o hayas sido despedido sin justa causa, logrando que seas readmitido en tu puesto de trabajo o en su defecto, que te sea abonada la indemnización que te corresponde por despido improcedente.

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