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Me han sancionado por saltarme el estado de alarma ¿Y ahora qué hago?

Me Han Sancionado Por Saltarme El Estado De Alarma ¿Y Ahora Qué Hago?

Con motivo de la crisis sanitaria por la pandemia del Covid-19, el Estado se vio obligado a decretar el estado de alarma, mediante el Real Decreto 463/2020, cuyo art. 7 establece ciertas restricciones a la libertad de circulación por las vías y espacios de uso público durante la vigencia del mismo, que ante las sucesivas prórrogas, a día de hoy aún se mantiene.

Concretamente, este artículo 7 solo permite la movilidad, de manera individual (salvo que se acompañe de personas con discapacidad, menores, mayores u otra causa justificada) para realizar las siguientes actividades:

  • Adquirir alimentos, productos farmacéuticos y de primera necesidad.
  • Asistir a centros, servicios y establecimientos sanitarios.
  • Desplazarse al lugar de trabajo por empleados, profesionales y empresarios.
  • Volver al lugar de residencia habitual.
  • Asistir y cuidar de mayores, menores, dependientes, personas con discapacidad o personas especialmente vulnerables.
  • Desplazarse a entidades financieras y de seguros.
  • Por causa de fuerza mayor o situación de necesidad.
  • Cualquier otra actividad de análoga

En consecuencia, mientras estemos confinados durante el estado de alarma, nuestra libertad de deambular queda limitada, siendo los agentes de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado los encargados de controlar el cumplimiento estricto del confinamiento.

Esto ha llevado a que a fecha 3 de mayo sean más de 7.000 los detenidos en España por desobediencia o resistencia y en torno a 800.000 las propuestas de sanción por incumplimientos, pues el propio art. 20 de este Real Decreto, permite sancionar con arreglo a las leyes el “incumplimiento o resistencia a las órdenes de las autoridades competentes en el estado de alarma”.

Sin embargo, si has sido condenado por un delito de desobediencia cuando no ha existido desobediencia grave contra los agentes de la autoridad o incluso si has sido condenado por un delito de desobediencia existiendo desobediencia grave, no está todo perdido, ya que podrás recurrir la sanción. En ABOGA2 te explicamos el por qué:
 
Los casos de desobediencia pueden ser castigados con multa por los agentes, pero aquellos supuestos de desobediencia grave, también pueden revestir carácter penal y ser castigados como delitos, pudiendo ser condenado incluso a penas de prisión. Así, quienes se salten el estado de alarma pueden ser sancionados por:
 
 • Delito de atentado contra la autoridad, sus agentes o los funcionarios públicos (art. 550 CP): son los casos más graves de resistencia en los que el ciudadano desobedece agrediendo, acometiendo o resistiéndose con intimidación grave o violencia. Este delito se castiga con la pena de prisión de 1 a 4 años y multa de 3 a 6 meses si se comete contra autoridad o de prisión de 6 meses a 3 años en el resto de casos.
 
Dado que los agentes de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad (de la Guardia Civil, Policía Local o Policía Nacional) son agentes de la autoridad y NO AUTORIDAD, la pena a la que puedes ser condenado en el caso que estudiamos será de 6 meses a 3 años de prisión.

 • Delito de desobediencia a la autoridad, sus agentes o personal de seguridad privada (art. 556 CP): comprende aquellos supuestos de resistencia o desobediencia grave que no estuvieran incluidos en el delito de atentado. El autor de este delito podrá ser castigado con la pena de prisión de 3 meses a un año o multa de 6 a 18 meses.

 • Infracción administrativa (art. 36.6 LO 4/2015, de 30 de marzo, de protección de la seguridad ciudadana): incluye los casos de desobediencia que no siendo graves se cometen contra los agentes de la autoridad. Esta desobediencia se considera una falta administrativa grave que podrá sancionarse con una multa de 601 a 30.000 euros.

Que te castiguen por uno u otro delito o por infracción administrativa dependerá de tu comportamiento, si has llevado a cabo una conducta activa o pasiva y la respuesta del agente de la autoridad. De modo que, si la resistencia es activa y grave serás sancionado por un delito de atentado, si por el contrario se produce resistencia pasiva grave-desobediencia grave- o resistencia activa leve (se producen leves forcejeos, por ejemplo) serás castigado por un delito de desobediencia.

Por su parte, la resistencia pasiva leve –desobediencia leve- solo puede castigarse como delito de desobediencia (con la pena de multa de uno a tres meses) cuando se comete contra una autoridad, pero NO si se comete contra los agentes de la autoridad, como son los agentes de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, en cuyo caso solo podrá ser sancionada como infracción administrativa.

<<NADIE PUEDE SER SANCIONADO POR UN DELITO DE DESOBEDIENCIA SI LA DESOBEDIENCIA O RESISTENCIA CONTRA LOS AGENTES DE LA AUTORIDAD NO ES GRAVE>>

Aunque a efectos de pena muchos piensen que es igual que te castiguen por una infracción administrativa o por un delito leve de desobediencia si en ambos casos te van a poner una multa, lo cierto es que en la práctica las consecuencias no son las mismas, ya que el delito leve de desobediencia (a diferencia de lo que ocurría antiguamente con las faltas penales) genera antecedentes penales.

Pero ¿cómo saber si la desobediencia es grave o leve?

Ya veíamos cómo el hecho de que puedas ser condenado por un delito de desobediencia o de contrario puedas ser sancionado por una infracción administrativa, radica en la gravedad de la desobediencia (resistencia pasiva).

Ninguna ley establece los parámetros para determinar qué se entiende por desobediencia leve y qué por grave. Para ello, debemos acudir a la jurisprudencia. Así, la Sentencia del Tribunal Supremo 27/2013, de 21 de enero ha establecido que los siguientes criterios para diferenciar la desobediencia grave de la leve radican en la existencia de una reiterada y manifiesta oposición, una grave actitud de rebeldía, la persistencia en la negativa, el incumplimiento firme y voluntario de la orden y lo contumaz y recalcitrante de la negativa a cumplir la orden o mandato.

Y si he sido sancionado por un delito de desobediencia grave ¿Puedo hacer algo?

Los requisitos para que puedas ser condenado por un delito de desobediencia grave son:

  1. Sujeto pasivo: sea una autoridad o agente de la autoridad en el ejercicio de sus funciones.
  2. Orden previa, directa y terminante: que exista una orden previa, directa y terminante dictada por una autoridad o sus agentes, cumpliendo las formalidades legales, por la que se le imponga al sujeto un mandato de hacer o no hacer.
  3. Conocimiento de la orden: que el ciudadano que desobedezca tenga conocimiento del mandado que debe cumplir.
  4. Negativa a cumplir la orden: que exista una oposición voluntaria a cumplir el mandato.
  5. Gravedad: la desobediencia debe ser grave.

Como ves, al margen de la gravedad de la desobediencia, otro requisito indispensable para que puedas ser condenado por un delito de desobediencia es que exista un mandato claro y expreso, que sea conocido por el ciudadano que desobedece.

El Real Decreto del Estado de Alarma es claro que establece una serie de prohibiciones a la circulación de las personas, lo que no queda tan claro es que realmente exista un mandato concreto a personas que infringen esas prohibiciones.

En este sentido, puede entenderse que la observancia o no de una norma general, solo puede dar lugar a que exista un cumplimiento o incumplimiento, pero no que exista un delito de desobediencia, para lo cual sería preciso que la autoridad hubiera requerido formal y personalmente a los ciudadanos (AJI Pontevedra, de 16 de abril de 2020 Proc.1/2020)

Pese a ello, la jurisprudencia ha dejado claro que para que exista delito de desobediencia no es un requisito que se de el requerimiento o apercibimiento personal, ya que esto solo es una forma de asegurar el conocimiento del mandato (STS 722/2018, de 23 de enero de 2019, STS 1615/2003, de 1 de diciembre, STS 1095/2009, de 6 de noviembre).

No obstante ya podemos encontrar ciertas resoluciones (ej.: Juzgado de Instrucción nº2 de Ribeira) que decretan el sobreseimiento provisional y archivo de las actuaciones iniciadas por presuntos delitos de desobediencia, al considerar que no habiendo requerido los agentes a los sospechosos de forma personal a abandonar la vía pública, no existe desobediencia grave del mandato, puesto que los agentes no acreditaron de forma suficiente ningún otro criterio para valorar la gravedad de la conducta como sería la “reiterada y manifiesta oposición”, “la grave actitud de rebeldía” o la “contumaz negativa a cumplir la orden”.
 
Si quieres saber más sobre este delito consulta nuestro artículo de delitos de atentado, resistencia y desobediencia a la autoridad, sus agentes o funcionarios públicos.

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