Saltear al contenido principal

Absuelto de conducir borracho por no poderse demostrar quien era el conductor

Absuelto De Conducir Borracho Por No Poderse Demostrar Quien Era El Conductor

Otro gran 茅xito conseguido por nuestros Abogados de Alcoholemia esta vez ante Juzgado de lo Penal de la Comunidad de Madrid al haber sido absuelto del delito del que se le acusaba un cliente del despacho de abogados ABOGA2.

Despu茅s de celebrarse el Juicio se dict贸 sentencia absolutoria ya que con la prueba practicada no pod铆a asegurarse que el acusado fuese el conductor del veh铆culo en el momento en el que se produjo el accidente.

El Ministerio Fiscal por el Ministerio Fiscal acusaba a nuestro cliente de haber cometido un delito de conducci贸n bajo la influencia de bebidas alcoh贸licas del art. 379.2 del C贸digo Penal, sin la concurrencia de circunstancias modificativas de la responsabilidad criminal, y solicitaba para el mismo una pena de multa de 12 meses con una cuota diaria de 10 Euros y responsabilidad personal subsidiario para el caso de impago de multa del art铆culo 53 CP, privaci贸n del derecho a conducir veh铆culos a motor y ciclomotores por plazo de diecis茅is meses con aplicaci贸n del art. 47.3 del C贸digo Penal y costas.

Como responsabilidad civil el acusado deber铆a indemnizar al Exmo. Ayuntamiento de Legan茅s, en la cantidad de 328,32 euros por haber golpeado con el veh铆culo mobiliario urbano p煤blico y haber ocasionado desperfectos en el mismo. Esa cantidad se tendr铆a que ver incrementada con los intereses legales de conformidad con el art铆culo 576 de la LEC.

En el caso que hoy exponemos se practic贸 la prueba interesada por la defensa entre la que encontramos la declaraci贸n del propio acusado quien en el acto del juicio s贸lo contest贸 a las preguntas de la defensa, es decir de su propio abogado a quien le contest贸 que, sino que qui茅n conduc铆a era su novia diciendo que hab铆a sido 茅l porque su novia no ten铆a carnet de conducir

Como es normal en el acto del Juicio se celebraron m谩s pruebas entre las que encontramos la declaraci贸n de varios agentes de la polic铆a local. El primer agente declar贸 que acudieron al lugar porque alguien avis贸 de que se hab铆a producido un accidente, pero no les dijeron si quien conduc铆a era un var贸n o una mujer.

Continu贸 el primer agente de la Polic铆a Local manifestando que cuando llegaron vieron a tres personas y les preguntaron y una chica empez贸 a decir que no quer铆a problemas y empez贸 a llorar y el se帽or dijo que conduc铆a 茅l, pero que no hab铆a atropellado a nadie. Como el se帽or reconoci贸 que era el conductor le hicieron a 茅l la prueba a las chicas no.

Despu茅s del primer agente de la polic铆a local declar贸 un segundo agente de la polic铆a local quien manifest贸 que acudi贸 al lugar del accidente y vieron a tres personas que estaban como a unos 60 metros del lugar. Las chicas dijeron que conduc铆a 茅l (el se帽or) y 茅l lo reconoci贸, s贸lo se le hizo la prueba a 茅l. No recuerda si comprobaron que los tres ten铆an carnet de conducir, las llaves las ten铆a el acusado.

Un tercer agente de la polic铆a local manifest贸 que hizo la prueba de alcoholemia, la diligencia de s铆ntomas y la inspecci贸n ocular y ratific贸 el atestado. Fueron al lugar porque hab铆a habido un accidente y el se帽or al que hicieron la prueba les cont贸 c贸mo se hab铆a producido el mismo diciendo que entr贸 r谩pido en una rotonda y como hab铆a llovido perdi贸 el control del veh铆culo. Este agente de la polic铆a manifest贸 que No leyeron sus derechos al acusado.

Declar贸 otro agente de la polic铆a local quien manifest贸 que hizo la prueba de alcoholemia, la inspecci贸n ocular y la diligencia de s铆ntomas. El se帽or al que hicieron la prueba dijo que era el conductor, le preguntaron c贸mo fue el accidente y les explic贸 lo sucedido, que entr贸 muy r谩pido en la glorieta y se le fue el coche.

En la Sentencia el Juez absuelve del delito de alcoholemia a nuestros cliente y lo hace ya que y citamos textualmente

鈥淒e acuerdo con el resultado de la prueba practicada se considera procedente el dictado de una sentencia absolutoria para el acusado por los hechos objeto de acusaci贸n. El acusado en el acto de la vista ha mantenido que 茅l no era el conductor del veh铆culo y que era su novia quien lo conduc铆a atribuy茅ndose 茅l la responsabilidad porque su novia carec铆a del necesario permiso de conducir. Por su parte los agentes de la polic铆a local de Legan茅s manifestaron que el propio acusado les reconoci贸 que era 茅l el conductor.鈥

鈥淣o obstante lo anterior, el reconocimiento ante los agentes no se estima suficiente para establecer la autor铆a de los hechos por parte del acusado. Ha de tenerse en cuenta que ninguno de los agentes le vieron conducir y si bien lo l贸gico es que se hubiera tra铆do al acto de la vista a la novia del acusado en el tiempo de los hechos para avalar su versi贸n, no puede descartarse que el asumir la responsabilidad del hecho pudo venir dada por el intento de eximir de responsabilidad en el accidente a su novia de la que dice carec铆a del necesario permiso de conducir.鈥

A modo de resumen, aunque el acusado hab铆a reconocido su autor铆a en el momento del accidente a los agentes de la autoridad posteriormente lo neg贸 en el acto del juico siendo lo verdaderamente relevante la declaraci贸n en el Juicio Oral.

En el juicio pasaron m谩s cosas. Por el Letrado de la defensa se sostuvo la nulidad del atestado por cuanto al acusado no se le leyeron sus derechos, pero la sentencia no admiti贸 tal nulidad y aval贸 la tesis del Ministerio Fiscal que consist铆a en que el acusado no fue detenido como consecuencia de estos hechos ofreci茅ndole la informaci贸n oportuna en relaci贸n con la prueba de alcoholemia y su posibilidad de contraste en la diligencia de pr谩ctica que aparece firmada por el acusado.

Continu贸 justificando la validad de las pruebas en la teor铆a de las declaraciones espont谩neas seg煤n la cual, como se帽ala la doctrina de la Sala Segunda del Tribunal Supremo, no suponen vulneraci贸n de derechos fundamentales, pues en materia de infracci贸n de la legalidad, hay que distinguir entre legalidad ordinaria y legalidad constitucional, y solo la vulneraci贸n de esta 煤ltima, provoca las consecuencias previstas en el art. 11.1 de la LOPJ, seg煤n la dicci贸n de dicho precepto.

Ninguna ley proh铆be, como dicen las sentencias de esta Sala de siete de Febrero y 27 Marzo de 2000, que las personas detenidas realicen, de forma voluntaria y espont谩nea, determinadas manifestaciones a la Autoridad o a sus agentes, confesando su culpabilidad e incluso ofreci茅ndose a colaborar con ellos -cualesquiera que puedan ser los m贸viles de su conducta o la finalidad perseguida-, sea para evitar el agotamiento de la acci贸n delictiva (pi茅nsese en la posibilidad de informar de la colocaci贸n de explosivos programados, de la pretensi贸n de los implicados de matar a determinada persona, etc.), sea para evitar la desaparici贸n de los 煤tiles, de los efectos o de los instrumentos de delito (pi茅nsese en los casos de dep贸sitos de armas o de explosivos, del cuerpo del delito, etc.), sea para evitar la causaci贸n de perjuicios a terceras personas o para tratar de disminuir los efectos de la acci贸n delictiva, por cuanto este tipo de conductas -cuya eficacia puede depender en muchos casos de la intervenci贸n urgente de los agentes de la autoridad- est谩n expresamente previstas en la propia ley como circunstancias que pueden atenuar la responsabilidad de los delincuentes y que, en todo caso, procede potenciar en cuanto confluentes con los fines de la justicia y, en definitiva, del inter茅s social (v. art. 21.4陋, 5陋 y 6陋 C贸digo Penal). Desde esta perspectiva, pues, las posibles manifestaciones que hubiera podido efectuar el recurrente, voluntaria y espont谩neamente, no pueden considerarse contrarias al ordenamiento jur铆dico, y por tanto, las mismas no pueden afectar a la posible eficacia probatoria de las ulteriores diligencias practicadas, con pleno respeto de las exigencias legales y constitucionales.

Pues bien, nuestros letrados no comparten este criterio ya que en ning煤n caso podemos entender que nos encontramos ante declaraciones espont谩neas sino que las mismas se produjeron despu茅s de las preguntas efectuadas por los agentes de la autoridad. Las declaraciones espont谩neas son aquellas que no son provocadas por ej. Un hombre dispara a una persona y se presenta en el cuartel de la Guardia Civil y confiesa sin que exista un interrogatorio por parte de los agentes y la teor铆a de este despacho ha sido avalada por diferentes Audiencias Provinciales e incluso por el Tribunal Supremo pero ello ser谩 objeto de otro post.

En el caso estudiado hoy debemos tener en cuenta que la hip贸tesis expuesta por el Ministerio Fiscal durante el Juicio y por la que se acusaba a nuestro patrocinado aunque fuera razonable y posible no fue acreditada para quebrar el principio de presunci贸n de inocencia por lo que la Juzgadora no opt贸 por la opci贸n m谩s desfavorable para el acusado sino que opt贸 por la opci贸n m谩s favorable al acusado lo que llev贸 a un fallo absolutorio, toda vez que no exist铆a prueba de cargo para, enervando la presunci贸n de inocencia que ampara al acusado, declarar que condujo el veh铆culo con una tasa real superior al umbral legal o bajo la negativa influencia de las bebidas alcoh贸lica, a efectos penalmente relevantes. No hay que olvidar que en nuestro derecho rige el principio de presunci贸n de inocencia, de modo, que cuando surja un atisbo de duda por 铆nfimo que sea procede el dictado de una sentencia absolutoria.

Al hilo de lo expuesto, Se帽ala la Sentencia del Tribunal Constitucional 137/88 de 7 de julio y ha reiterado en numerosas resoluciones, que la presunci贸n de inocencia ocasiona un desplazamiento de la carga de la prueba a las partes acusadoras a quienes incumbe exclusivamente probar los hechos constitutivos de la pretensi贸n penal, debiendo ser suficiente para generar en el juzgador la evidencia de la existencia un hecho punible y de la responsabilidad penal que haya tenido en 茅l el acusado, as铆 como sustentarse la actividad probatoria en aut茅nticos medios de prueba obtenidos con respeto a los derechos fundamentales y practicados en el juicio oral bajo los principios de igualdad, contradicci贸n, inmediaci贸n y publicidad, exceptu谩ndose los supuestos de prueba preconstituida y anticipada siempre que se observe el de un cumplimiento de determinados requisitos materiales (imposibilidad de reproducci贸n en el juicio oral), subjetivos (intervenci贸n del juez de instrucci贸n), objetivos (contradicci贸n con la intervenci贸n de letrado) y formales (introducci贸n en el juicio trav茅s de la lectura de los documentos)禄.

Hemos de recordar que el Tribunal Supremo tiene sentada doctrina jurisprudencial reiterada en el sentido de que el aforismo 芦in dubio pro reo禄 es un principio general del derecho que se impone como norma dirigida al juzgador para que, al hacer uso de la valoraci贸n en conciencia de las pruebas practicadas, se incline en caso de duda sobre su virtualidad probatoria, por la soluci贸n m谩s favorable al acusado; por su propia esencia y naturaleza exige y necesita para su efectividad que se haya realizada una m铆nima actividad probatoria, lo que le contrapone al principio constitucional de presunci贸n de inocencia, que entra en juego ante el vac铆o probatorio, bien por no haberse practicado prueba alguna o bien porque las realizadas carezcan de validez a la luz de las garant铆as que deben observarse en la realizaci贸n de las pruebas de cargo y descargo (Sentencia Sala 2陋 de 24 de junio 1991)

Por todo lo manifestado al caso concreto que hoy hemos expuesto al no existir de prueba de cargo que desvirtuara el principio de presunci贸n de inocencia del acusado se procedi贸 a dictar una sentencia por la que se absolv铆a al acusado del delito que se le imputaba que no era otro que conducir veh铆culo a motor bajo los efectos del alcohol

Si ten茅is alguna duda al respecto o necesit谩is un abogado que defienda vuestros intereses ante los Tribunales de Justicia no dud茅is en contactar con nosotros.

Si quieres leer la resoluci贸n puedes hacerlo en el siguiente enlace
Esta entrada tiene 0 comentarios

Deja una respuesta

Tu direcci贸n de correo electr贸nico no ser谩 publicada. Los campos obligatorios est谩n marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende c贸mo se procesan los datos de tus comentarios.

Volver arriba